Es tiempo de quitar los obstáculos y amar nuevamente

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Siempre he pensado que soy una buena vecina.

 

Temprano en nuestro matrimonio, cuando la vida era fresca, poco contaminada y la mayoría del tiempo sin distracciones, hacía pasteles en mi tiempo libre. Muchos pasteles. Ah, no era muy buena al principio, pero recuerdo muy bien sentir la determinación de dominar tal habilidad casera como nueva esposa, así que amasé e hice masas una y otra vez hasta que conseguí hacerlo correctamente.

Nunca olvidaré la primera vez que regale un pastel. Caminé tímidamente hacia la puerta en la que una esposa acaba de perder a su esposo; un cuarto lleno de niños, su padre, bastante antes de que este mundo dijera que es tiempo. Un pesado dolor consumió su hogar ese día, y no tenía las palabras correctas para decir. Así que toque la puerta gentilmente, y les di el pastel, y oré para que el contenido de ese plato de alguna manera transmitiera el profundo amor y simpatía de mi corazón.

Mientras el tiempo pasaba, mis pasteles llegaron a las manos de varias personas cercanas a mí- a veces en celebraciones de cosas alegres como cumpleaños y bienvenidas de bebés, y en otras ocasiones para animar en tiempo de enfermedad o dolor. Mi esposo a menudo hacía bromas sobre que los problemas del mundo no se pueden resolver con pasteles, y yo le contestaba que pensaba que era un buen lugar para iniciar.

 

Siempre pensé que era una buena vecina, hasta que mi vecina pensó que no lo era.

 

Nos habíamos mudado a nuestra primera casa al inicio del año. Ese tiempo que alguna vez estaba libre para hacer pasteles fue gradualmente tomado por trabajos demandantes, pagos y crecientes responsabilidades. Los años que habíamos soñado estaban sobre nosotros, y, de alguna manera, no parecían tan añorados mientras el peso del mundo lentamente se infiltraba y comenzaba acumularse encima de nosotros.

Se presentó un fin de semana de verano, un marido con fiebre y un suegro-quien gentilmente nos querían servir bien cortando el césped con mucha vegetación. A excepción de que la hierba no voló en la dirección correcta dentro de nuestra propiedad en esta ocasión, y los postes se levantaron.

Postes de metal verde, martillados airadamente contra el suelo exactamente en medio de un pequeño pasillo que conectaba la propiedad de nuestro vecino con la nuestra. Oh, nuestro vecino no tuvo que decir ninguna palabra. Los postes comunicaron el mensaje fuerte y claro ese día: desacuerdo, con la intención de dividir y mantener alejadas nuestra cortadora de césped, y nuestra vida, de evitar que cruzáramos ese pasillo en el futuro. No importa la fiebre alta o las buenas intenciones de mi suegro. Parecía que era demasiado tarde para explicar todo eso. Los obstáculos ya habían sido colocados.

Todo en nosotros quería pelear. Para explicar nuestro caso. Para señalar su enojo ridículo y falta de compasión. Para recordarle que la vida es corta y eso era simplemente grama, por favor.

Pero en lugar de eso decidimos amar.

Mi esposo escribió una hermosa carta de disculpa, reconocimiento del impecable césped del vecino y elogiando sus habilidades de jardinería. El admiro la ética de trabajo y el orgullo que el vecino tenía por su casa, evidencia de la excelencia en el cuidado que recibía. Las palabras de Tyler estaban llenas de humildad, gentileza, y un deseo de hacer las cosas bien, como fuera posible.

Y yo hice un pastel, He… Me di cuenta que los pasteles no solucionan todos los problemas del mundo, pero es un buen comienzo…

Nuestra disculpa fue recibida con lágrimas y vergüenza por la esposa del vecino. Nuestra entrega abrió puertas para que ella compartiera algunas heridas que ella estaba experimentando, y abrió la puerta para que nosotros amáramos como Jesús amó. Y aunque el esposo nunca habló directamente del desacuerdo, pronto quitó los postes. Los obstáculos fueron removidos, y la relación comenzó por el camino de la restauración.

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Hace más de dos mil años, el obstáculo era nuestro pecado. El hombre creó una división en el Jardín tan devastadora que nos separaba a nosotros de Dios. La fruta había sido comida. El obstáculo de pecado había sido puesto. Y Dios fue muy claro: el santo cielo no podía ser contaminado por nuestro estado quebrantado. Él pudo habernos castigado de por vida. Poner la línea divisoria. Poner los postes en el lugar. Pero en lugar de eso El tomó la decisión de amarnos.

Significó un sacrificio. Significó cruzar la línea y tender un puente y tomar la culpa. Pero Jesús tomó la cruz de humildad y gracia, dando el primer paso, por obediencia al Padre y por amor a ti y a mí. Y cuando aceptamos el regalo de gracia extendida a nosotras, los obstáculos son removidos, y Él tiene el poder para reconciliarnos a una relación correcta con Dios.

Gracia Hermosa e incomparable, todo por el amor persistente, redentor y eterno de Dios.

El amor de Dios cambia todo. Cambia el destino crítico de nuestra eternidad, hasta la manera en la que amamos a nuestros vecinos en los días inconvenientes e injustos. Tiene el poder de cambiarme y cambiarte a ti, si lo dejamos.

El amor es el fundamento para redimir al mundo nuevamente al precioso Padre. Pero Dios escogió humanos normales para ser los que su amor fuera conocido. Él nos amó, y somos bendecidas y redimidas por esa sanidad, consoladora, siempre presente en Su amor. Y luego, por gratitud, escogemos ser gentiles en amor al mundo en el que vivimos. ~ Sally Clarkson – Eres amada, pg. 127

No tenemos que tener todo resuelto, y no todos los problemas del mundo desaparecerán inmediatamente. Pero el amor de Dios es el fundamento mediante el cual comenzamos. La vida es corta. ¿Escogeremos amar a Dios y amar a las personas con todo lo que tenemos, antes de que sea muy tarde?

 

{Eres amada}.

 

Ahora es tiempo de quitar los obstáculos y AMAR nuevamente.

 

Tres cosas hay que son permanentes:

la fe, la esperanza y el amor;

pero la más importante de las tres es el amor..”

~ 1 Corintios 13:13

A Sus pies,

whitney

GoodMorningGirls.org

Traducido por Larissa Zelaya-Barragan

 

***HABLEMOS: ¿Luchas con aceptar el amor de Dios por ti, con amar a Dios o amar a las personas que Dios ha puesto en tu vida? ¿Qué obstáculos hay en tu camino? ¡Nos encantaría escucharte y orar por esos obstáculos hoy!

 

¿Triste porque nuestro estudio Eres Amada ha llegado a su fin? ¡no lo estés! Nos tomaremos un par de semanas de descanso del blog, pero estamos emocionadas de anunciar que pasaremos ese tiempo orando, estudiando y preparando recursos increíbles contigo en mente parta nuestro próximo estudio de Buen Día Chicas-GMG español. Te esperamos en dos semanas, cuando podremos compartir más detalles contigo. Por ahora, nos honraría que guardaras estas fechas:

 

Próximo estudio: Ester

Inscripción: 22-29 de agosto

Estudio: del 1 de septiembre al 24 de octubre

Porque Él da amor y gracia

amor y gracia

“El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta” 1 ​​Corintios 13:4-7

 

Cuando era pequeña, recuerdo estar memorizando el versículo anterior y me dijeron que pusiera mi nombre en el lugar donde la palabra “amor” aparecía en la lista sustituyéndola. Por ejemplo:

“Ángela es paciente, Ángela es benigna. Ella no tiene envidia, ella no es jactanciosa, no se envanece… “Sí, aplicar la Escritura de esa manera convirtiéndola en algo personal puede… hacerle sentir a una un poco incómoda. ¿Soy todas estas cosas? ¿Amo así? Tristemente, la respuesta es “no”. No siempre soy paciente… sobre todo cuando se me hace tarde y estoy tratando de conseguir que mis 3 hijas salgan por la puerta a tiempo. ¿Y qué tal “no guarda rencor?” Sí…. sólo hay que preguntarle a mi marido… Me esfuerzo en esa área también.

Sally y yo terminamos nuestro libro: Eres amada con un reto… ¡Ahora ve y haz tú lo mismo! Ama a los demás como Dios te ama.

“Dios es paciente, Dios es bondadoso. Él no tiene envidia, no se jacta, él no es orgulloso… “

Ahora que tenemos una comprensión más profunda de cuán entrañablemente amadas somos por Dios, Él nos desafía a vivir vidas que estén marcadas con Su amor para que otros lo puedan ver. El amor de Dios nos debe cambiar, transformar y hacernos destacar en el mundo. Estamos llamadas a amar de otra manera. Amamos aunque nos duela. Elegimos no guardar ningún rencor a pesar de que nuestra mente hace que sea difícil olvidar.  Elegimos ser amables a pesar de que esa persona no ha tenido la misma gentileza con nosotras. Elegimos confiar, tener esperanza y perseverar incluso cuando es difícil y preferimos tirar la toalla y abandonar. Elegimos el amor en su lugar.

El amor de Dios colorea nuestra vida de manera diferente. La gente lo ve en la forma en la que les sonreímos. En cómo elegimos responder a las críticas y la forma en la que confiamos en Dios en todas las cosas. Ellos lo ven en la esperanza que tenemos en el consultorio del médico a pesar del diagnóstico, o cuando decidimos mantener quieta nuestra lengua a pesar de que tenemos una gran respuesta preparada para ser lanzada en el momento preciso. Ellos lo ven en la paciencia que extendemos a nuestros hijos, esposo y amigos a pesar de que estamos sintiendo cualquier cosa menos paciencia en ese momento. Nos damos cuenta de que no somos perfectas, de que tenemos nuestros defectos, nuestras deficiencias… pero que a pesar de todo eso, Dios todavía opta por amarnos.

Extendemos amor y gracia, porque amor y gracia se han extendido a nosotras.

“Cómo vives tu vida hoy ante la elección de amar a los demás va a determinar la forma en que tus hijos, los no-cristianos, tu familia y tus amigos aprenden cómo es el amor de Dios. Dejar un legado de amor es dejar una fragancia de Su amor dondequiera que vayas”-. De Sally Clarkson

Querida amiga, ¡que la hermosa fragancia de tu amor pueda llenar tu hogar, corazón y vida el día de hoy! ¿A quién tienes que llegar con el amor de Dios?

“… Cuanto más me humillo para amar a los demás sin importar qué, tanto más mi amor y adoración a Dios crecen al darme cuenta de lo mucho que le cuesta ser humilde y dar a un mundo totalmente rebelde y desagradecido. Practicar el amor aumenta tu amor por Dios “-. De Sally Clarkson

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Querida amiga, ¡Muchas gracias por estar con nosotras este verano mientras leíamos Eres Amada! Ruego que Dios te haya hablado directamente a tu corazón a medida que leías el libro y los versículos diarios asignados. ¡Qué Su amor te transforme de adentro hacia afuera! ¡Eres realmente AMADA!

Ama a Dios grandemente

angela

GoodMorningGirls.org

Semana 8 – Amar como forma de vida

 

Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó – Jesús (Lucas 15:20)

 

Estoy tan feliz de poder compartir a mi hijo Nathan con ustedes hoy, puesto que la última historia del último capítulo hablaba sobre él. Nathan ha crecido tanto en cuanto a su compasión por los perdidos, separados del amor de Dios, que escribió un guión, produjo una película y ahora tiene un mensaje de amor de nuestro Padre celestial que sé que va a alcanzar a muchas personas alrededor del mundo.

Al llegar al final de nuestro estudio Eres Amada, sé que cada una de nosotras ha sido confrontada, de nuevo, con el increíble, poderoso, fiel amor de Dios. Cada historia de Dios es la imagen de un Padre proveyendo, amando, confortando, ayudando y redimiendo a sus preciosos hijos. Y además, pensar que está preparando nuevo cielo y tierra que será aún más hermoso y que quiere que celebremos su venida con una fiesta de boda al final del tiempo. Si permitimos que nuestros corazones sean tocados por Su amor increíble, Él nos cambiará.
Pero cada una de nosotras tiene una decisión que tomar

 

¿Vendremos a Él y permitiremos que Su amor nos humille, nos estreche de tal manera que podamos llevar Su amor de vuelta al mundo, a otros que necesitan conocerle? ¿O nos esconderemos en nuestra inseguridad, nuestras excusas, los lugares en los que no nos sentimos cómodas. El mundo te dará permiso para comprometer el amor que Jesús enseña. Sin embargo, si escoges seguir a Dios en buscar amar a otros de forma activa, aunque sea en cosas pequeñas, Su amor crecerá y se hinchará en tu corazón y tu caminar con Él será más maravilloso en cada momento de tu vida.

 

La historia de Nathan fue un gran modelo para mí. Él no huyó de las personas que Dios puso en su vida. Él siguió a Dios y compartió Su amor con aquellos que necesitaban conocerle y que nunca habían escuchado de manera clara sobre Su amor por ellos.

 

Como todas sabemos, cualquier relación en nuestras vidas, con el tiempo, experimentará estrés porque involucra a dos personas limitada y pecadoras: yo, la primera pecadora y persona que comete fallos y la otra persona, sea un amigo, un hijo, un esposo… Consecuentemente, cada relación será probada. ¿Voy a demandar al otro que sea perfecto aunque yo no pueda serlo? ¿O voy a permitir que el precioso amor de Dios limpie mi corazón y me haga ser un modelo de Él a quien encuentre en mi camino?

 

El amor es un lío a veces y no siempre podemos controlar el comportamiento de otros. Pero podemos escoger amar, perdonar, orar por aquellos con quienes lo hemos experimentado. Y podemos dejar nuestras relaciones en las manos de Dios y pedirle a Él que obre en ellas. El es fiel y traerá gracia, sabiduría, sanación y comprensión en Su tiempo. Y sin importar qué, cuando escogemos amar y orar y perdonar en nuestro corazón, encontramos sanidad y paz aunque no podamos controlar las reacciones y elecciones de otros.
Dios ha estado expandiendo el deseo de Nathan de alcanzar a otros por medio de la producción de una nueva película llamada “Confesiones de un hijo pródigo” que trata el profundo amor de Dios a través de una historia muy personal. Dios siempre es el pastor yendo tras la oveja perdida mientras las otras 99 están a buen recaudo. El quiere amar a través de nosotras, alcanzar a otros a través de nosotras y extender Su amor a través de nuestras vidas.

 

Todas fallamos, pero Dios es misericordioso y siempre nos busca para que regresemos a Él. El celebra nuestro regreso porque somos preciosas para Él. Al llegar al final de este estudio ¿Cómo vas a decidir responder a lo que has aprendido? ¿Caminarás en la luz de Su profundo amor por ti y aceptarás Su amor? ¿Crecerás en el conocimiento de Su gracia y aprenderás a dar de Su amor a otros?

 

Como escribí en mi último capítulo:

 

“El amor es un músculo que crece con el uso. Cuanto más practicamos el humillarnos a nosotras mismas y dar amor por obediencia a Dios, más amorosas seremos.”

 

Cada una de ustedes ha estado en las oraciones de Angela y en las mías a través de este estudio. Esperamos que cada una de ustedes camine en la generosidad del amor increíble de Dios sabiendo que Él perdona cada parte de tu pasado, que Él te ama a pesar de tus fallas, que Él está ahí para ti cada día, listo para bendecir, y que quiere usarte para extender Su amor a otros. Que puedas ser bendecida mientras vives estas verdades.

Amado Señor, te doy gracias por cada persona que se ha estado bañando en la maravillosa verdad de Tu amor a través de este estudio. Ayúdales a saber lo especiales que son para ti puesto que Tú las formaste con tus manos y te pertenecen. Déjales saber que Tú las ves cada día, que Tú eres como el Padre en la historia del hijo pródigo, siempre esperando a que regresemos a tus brazos. Ayúdanos a tener sabiduría para saber cómo vivir a través de los tiempos, creciendo en el conocimiento de cómo tener una vida amando de manera sabia, generosa y confiada en ti en cada relación, cada época de la vida. Tú eres el Dios que redime y restaura. Nos entregamos de todo corazón en Tus manos y venimos a Ti en el precioso nombre de Jesús.

 

Muchas gracias por acompañarme en estas 8 semanas. Ha sido todo un gozo ver Eres Amada junto a ti en este tiempo.

 

 

sally

 

Desafío semana 8 -

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Plan de Lectura semana 8 -

plan lectura semana 8

 

Versículo para memorizar semana 8 -

Semana 8

 

5 minutos hacen la diferencia

 

5 minutes to make a difference

 

Tenía barro pegado a mi cara. Mucho. Una atractiva mezcla de sudor y suciedad que de alguna manera – cual pintura de guerra – había encontrado su camino hasta mi frente mientras estaba arrancando la hierba descuidada de mis flores en una temperatura de noventa grados.

Seamos honestas, este es el tipo de día en el que espero que nadie llegue inesperadamente.

Todavía había herramientas de jardín para limpiar y niños hambrientos que alimentar y acabo de echar un vistazo a los platos de la noche anterior apilados en el fregadero, para ponerse a gritar.
Los vecinos andaban por ahí, y yo fingía no darme cuenta mientras yo terminaba mi trabajo. Sólo queda un poco de luz del día, me justifico, y las mamás responsables deben seguir adelante y alimentar a sus hijos más temprano que tarde. Y así, dejo que otra conversación, otra sonrisa, otra oportunidad para animar pase por delante de mi casa, por delante de mis propios ojos. Cinco minutos que pueden hacer la diferencia, simplemente, perdidos.

Y después el fuego y, en menos de cinco minutos, todo cambio.

Nos sentamos en la cama después de que lo oímos – un sonido tan impresionante que incluso en nuestro estado soñoliento, sabíamos que era importante. Una violenta tormenta estaba causando estragos en nuestro barrio tranquilo, y el fuerte chasquido de un rayo nos sacudió. Echamos un vistazo a nuestros hijos, confirmando que todo estaba bien en cada habitación, y luego con un suspiro de alivio volvimos a la cama, dando cabezadas mientras orábamos para que pasara la tormenta. No fue hasta la mañana siguiente que nos dimos cuenta de la devastación. Sólo unas pocas casas más abajo, nuestros vecinos lo habían perdido todo.

 

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Siempre habíamos sido un barrio agradable, seguro. No era raro escuchar a los niños riendo o ver a los propietarios con sus perros paseando por la noche. Pero la gente casi siempre parecía tener prisa para pasar de largo: las conversaciones significativas fueron sustituidas por rápidos saludos y “tengo que irme”. Rostros sudorosos, sucios, desvían la mirada, esperando un día que sea más conveniente; más – No lo sé – presentable. Como que si cinco minutos y un poco de orgullo fueran demasiado que perder.

Pero después de ese incendio, algo hermoso sucedió. Después de todo, es en las dificultades que hermosas historias de unidad son escritas.

Los vecinos se reunieron en la calle, ofreciendo sus hogares, zapatos y todo lo que tenían en efectivo en sus bolsillos. La gente se detuvo y se reunieron con familiares para pensar sobre las maneras que podrían ayudar. Se recolectaron donaciones. Notas de aliento fueron escritas. Los paseadores de perros se detuvieron para hablar, y los hombres de negocios ocupados se pararon para darles la mano y presentarse por su nombre. Las emociones se compartieron abiertamente; la humanidad fue expuesta. Y la cara sucia nunca se vio tan hermosa como las manos generosas ayudando a hacer orden en medio de los escombros.

Había por doquier puñados de encuentros de cinco minutos, impactando vidas en maneras sorprendentes.

Uno de los más significativos de estos encuentros que vi fue el de una vecina atendiendo cuidadosamente las plantas colgantes al aire libre que se había chamuscado por el fuego. Otro les hubiera echado un vistazo a las flores y las consideraría irreparables. Demasiado dañadas por el calor extremo; demasiado insignificantes como para pasar una hora rescatándolas. Pero esta mujer dulce vio valor en algo que sus amigos afligidos apreciaban: una de las pocas cosas que mantenía alguna semejanza de la hermosa casa por la que habían trabajado tanto para construir. Así que ella amorosamente regó esas canastas día tras día, creyendo que con suficiente cuidado y cariño, se recuperarían y que podía hacer algo más que sobrevivir contra todo pronóstico. Ella creía que iban a prosperar y florecer en algo hermoso, una vez más.

Con lágrimas en los ojos, me di cuenta de que la forma en que esta mujer trató con esas flores dañadas es la forma en la que Dios nos ama, y a su vez, la forma en la que debemos amar a los demás. Podemos parecer tan rotas, dañadas, a menudo ser etiquetadas como demasiado insignificantes y sin posibilidad de reparación por el mundo, pero Dios ve nuestro valor. Él vino a reunirse con nosotras ahí en donde estamos, y ofrece la gracia y la esperanza y la vida de nuevo a nuestras almas sofocantes y moribundas. Y el agua viva que Él generosamente derrama sobre nosotras tiene el poder de restaurar algo aún más hermosa que antes.

A pesar de que Él es el que nos persigue, nos provee, nos anima, nos consuela, nos habla amor para que entendamos que hemos de perseguir también nosotras a otros en con el amor que da la vida. Porque Él es la fuente, el principio y definición del amor generoso e incondicional, y Él vive en nosotras, tenemos que ser una imagen de Su iniciación de amor a todos los que vienen a nuestras vidas. ~ Sally Clarkson {Eres amada, pg. 108}

Oh dulces hermanas, hay gente quebrantada alrededor de nosotras. La pregunta es, ¿estamos dispuestas a notarlos, “cruzar la calle”, y ver la belleza en los quebrantados? ¿Qué pasa si nos comprometemos así sea a sólo cinco minutos hoy para mostrar el amor de Dios a alguien y hacer una diferencia para el Reino?

Y su mandamiento es

Que creamos en su Hijo Jesucristo,

y que nos amemos unos a otros como él nos mandó..”

~ 1 Juan 3:23

 

A Sus pies,

 

whitney

GoodMorningGirls.org

Somos conocidas por cómo amamos

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Somos conocidas por cómo amamos.

El amor es más importante que cualquier sentimiento. Es una actitud que se muestra a través de nuestras acciones. Lo sé porque cada día trabajo en enseñar a mis tres hijas a amarse unas a otras…aunque no sientan que deben hacerlo…o, debería decir, especialmente cuando no lo sienten. Amar a otros bien no es algo que nos salga de forma natural. Es difícil porque nuestra naturaleza pecaminosa nos hace querer que la vida suceda a nuestra manera y bajo nuestros términos.

 

Pero no es así como Jesús nos dice que debemos vivir. Él nos manda amarnos unos a otros de la misma forma que Él nos amó…con amor sacrificial. Un amor que está dispuesto a ir más allá y pagar un alto precio. Un amor que aunque duela, ama de todas formas. Un amor que no son solo palabras, sino palabras que vienen envueltas por acciones.

 

El amor es una decisión de obediencia. Cuando decides amar a otros, en ese momento estás siendo más como Jesús.

El amor sana relaciones

El amor cierra heridas

El amor comienza amistades

El amor es un inicio

El amor inspira a otros

El amor consuela

-Sally Clarkson

 

Así que, ¿cómo podemos amar a otros como Jesús nos ama y participar en el trabajo del Reino al que somos llamadas? Amando a otros cuando es difícil, cuando nos cuesta algo, cuando no es conveniente. Escogiendo ser amorosas incluso cuando nos tratan mal, nos malinterpretan o nos rechazan.

 

Este amor por el que vamos a ser conocidas no viene de nuestros corazones rotos, sucios de pecado, sino de Aquel que tiene el poder de sanar y limpiar esos corazones y hacerlos latir para Su gloria. El amor debe venir de Aquel que llena nuestro corazón con él. Eso es lo que nos separa del resto del mundo: amar a pesar de nuestros sentimientos y permitir que Dios obre de forma sobrenatural a través de nosotras. Ese es el amor que testifica de la obra de Dios en nuestras vidas.

 

Créeme, sé que amar a otros bien es duro. Lucho con eso en mi vida a medida que amigos o familiares me han ido hiriendo a través de los años. Creo que aprender a amar a otros bien se desarrolla con el tiempo, con la edad y a través de darnos cuenta de nuestra propia necesidad del amor y la gracia de Dios a causa de nuestro pecado. Algo que he aprendido recientemente es que amar de la manera que Jesús nos llama a hacerlo sólo puede realizarse cuando lo buscamos a Él primero para tener ese amor. Jesús es la fuente del amor que llena nuestros corazones y fluye hacia las vidas de nuestra familia y amigos.

 

Amar bien es nuestro trabajo para el Reino. Es un trabajo que resulta tan poderoso porque convierte aquello que es invisible en algo tangible. Cuando amamos de la forma que Jesús nos mandó hacerlo, nos cambia desde adentro hacia fuera y ayuda a otros a ver a Dios a través de nosotras.

 

Somos el mensaje del evangelio que muchos van a leer. Nuestros actos de bondad y amor abrirán corazones al amor de Dios porque otros imaginarán a un Dios bueno a través de esa bondad expresada a ellos por medio de nuestras vidas. – Sally Clarkson

 

¿Quién hay en tu vida que ame de la forma que Jesús nos manda hacer? ¿Cómo has visto a otras personas amar con el amor que solo Dios puede dar?

 

Ama a Dios grandemente

angela

 

GoodMorningGirls.org

 

 

{Semana 7} Amar es tu trabajo para el Reino

 

En noviembre de 2013, tuve el privilegio de visitar la Abadía de Westminster en Londres para asistir a una conferencia sobre la vida de CS Lewis. Fue muy inspirador entender que él no era solo un escritor increíble con mensajes realmente transformadores, sino también uno de los hombres más generosos, serviciales, humildes, compasivos y amorosos de su generación.

 

Durante la Segunda Guerra Mundial, invitó a los niños a vivir en su casa, lejos de los bombardeos de Londres. Durante muchos años se preocupó por la madre y la hija de un amigo suyo que murió en la Primera Guerra Mundial. Regaló una gran parte del dinero que ganaba de sus escritos y charlas. Compartió sobre Cristo, amó entrañablemente a sus amigos y vivió tan plenamente su trabajo para el Reino como pudo.

 

Si lees la historia, encontrarás que los cristianos que han hecho más por el mundo presente son precisamente aquellos que pensaron más en el próximo. Es a causa de que los cristianos han dejado de pensar en el otro mundo que se han vuelto tan inefectivos en este

– C.S. Lewis

 

Cada una de nosotras tiene una historia para vivir y personas que pueden ser regadas por nuestra influencia y amor en el nombre de Cristo. Pero hay que optar por compartir nuestra fe, nuestros bienes terrenales, nuestro tiempo y nuestro amor libremente. Yo era una estudiante solitaria de primer año en la universidad que vivía en el décimo piso de un dormitorio. Para mis amigos, yo era una persona normal y feliz. Pero en mi interior, yo estaba orando que si había un Dios en el universo, me enviara a alguien para que me hablara de Él. Y efectivamente, una chica tímida llamó a mi puerta del dormitorio, y gracias a ella, recibí a Cristo y le he servido en el ministerio tiempo completo durante 40 años, porque ella amaba a Jesús lo suficiente como para arriesgarse a hablarme de Él. Gracias a ella, he escrito 9 libros cristianos traducidos a 10 idiomas, he hablado a miles y miles de personas acerca de Cristo, y todo porque ella llamó a mi puerta, se convirtió en mi amiga y me habló del gran amor de Cristo. El amor de Cristo cambia vidas y todas las personas que conoces fueron creadas para conocer y experimentar este amor redentor, incluso si ellos no “son del tipo” como mi amiga me dijo un día, “¡no parecías de aquellas a las que les pudiera interesar el cristianismo!”

 

Jesús nos preguntará cómo susurramos el maravilloso mensaje de Su amor a los que Él trajo a nuestras vidas: a nuestros vecinos, compañeros de trabajo, a nuestros hijos. He pasado muchos años tratando de ayudar a los padres a aprender la forma de compartir el amor de Dios, Su carácter, Su sabiduría con sus hijos para que continúen sirviéndole a Él a través de toda su vida adulta.

 

Nunca se sabe si un acto de obediencia podría invitar a alguien al reino de Dios, a convertirse en un gran maestro, un líder fuerte que haga uso de su cristianismo para influenciar el mundo entero. ¿Y si uno de tus hijos está destinado por Dios para convertirse en un líder de su generación para el Reino de Dios? La forma en la que invertimos en la vida de nuestros hijos puede ser la obra del Reino más importante que nunca imaginarias. Tal vez eres soltera – hay muchos adultos solteros con el anhelo de un lugar donde encontrar comunidad y amor. (Mis hijos solteros ya son adultos y han encontrado esto todo el tiempo en sus propias vidas y ministerio.) Tal vez tienes un familiar enfermo – el modo de compartir amor en el hospital o en las escuelas se convertirá en un mensaje transformador mientras extiende el amor de Dios dondequiera que estés.

sally

ITakeJoy.com

 

 

Desafío Semana 7

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Versículo para memorizar Semana 7

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Plan de lectura semana 7

plan lectura semana 7

El artículo original va acompañado por un video de Sally Clarkson en inglés y de la información para el registro en su próxima conferencia online “10 gifts of wisdom” – http://www.goodmorninggirls.org/2014/07/authority-live-great-story-loving-kingdom-work/

El trabajo del Reino

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Hay un montón de cosas que los niños no son lo suficientemente fuertes como para hacer. Incluso carecen de fuerza y ​​resistencia a veces para hacer los trabajos que, como padres, encontramos muy fáciles. Mi hijo menor, por ejemplo, piensa que recoger legos es el trabajo más difícil. Él no se avergüenza decir que es demasiado duro, o está demasiado cansado, o sus brazos le duelen demasiado para hacer el trabajo. Pero yo sé lo que él es capaz de hacer, sé que si persevera él puede hacerlo, y si el trabajo es demasiado grande yo le ayudaré.

A menudo nos sentimos de la misma manera con la misión que Dios nos envía y los puestos de trabajo que nos llama a cumplir. Puede haber muchas cosas en la vida para las que nos sentimos mal equipadas y sin embargo, Dios nos llama a obedecerle y seguirle a Él de todas formas.

Y sin embargo, no es un maestro duro que se deleita en nuestras debilidades y saca el látigo para darnos en la espalda si fracasamos o tropezamos. Él es nuestro amoroso Dios que nos ha hecho y sabe exactamente lo que podemos y no podemos manejar. Y cuando nos enfrentamos a dificultades y trabajos que creemos que no podemos hacer, nuestro Creador está a nuestro lado haciendo que Su gracia se dé a conocer en nuestras vidas y haciendo funcionar Su poder a través de nuestra debilidad.
Entonces, ¿cómo podemos tener este poder obrando en nuestra vida, a través de nuestras luchas?
Sucede por fe.

 

1. Cree por Fe

Es por la fe que debemos confiar en que Dios es bueno y sabe lo que está haciendo. Es a través de la fe que tenemos que hacer frente a nuestro trabajo y creer que Él obrará a través de nuestros, a veces, débiles intentos de obediencia. Él no siempre nos da circunstancias fáciles, pero sólo pone las cosas en nuestra vida que nos traerán una mayor santidad y más dependencia en Él. Es por la fe que debemos creer que en el Reino de Dios no hay personas ni obras insignificantes. Por lo tanto, hacer la cena, lavar la ropa, correr con mandados y entrenar a los más pequeños son importantes.

 

2. Ora con Fe

Debemos orar con fe. Cuando nos acercamos a Dios con nuestras luchas y aflicciones, cuando nos sentimos abrumadas e inadecuadas debemos creer que Dios actuará.

“La oración es un bálsamo para cada llaga, un remedio para cada enfermedad”
Matthew HenryComentario de2Corintios

Cuando oramos estamos admitiendo que no podemos hacer algo por nuestra cuenta, cuando le decimos a Dios cómo nos sentimos y cuando le pedimos que obre en nosotras debemos creer que Él nos usará para su gloria.

 

 

3. Trabaja por FE

Cuando Dios nos da algo para hacer, debemos obedecer con fe. Puede que no entendamos todo, podemos sentir que no estamos preparadas para la tarea que tenemos ante nosotras, pero tenemos que tener un corazón valiente y trabajar con todas nuestras fuerzas para la gloria de Dios. Esto puede ser el criar a los hijos con la mejor de nuestras capacidades sin saber el impacto que pueda tener en otros en el futuro.

La fidelidad no solo glorifica a Dios sino que también hace que crezcamos porque veremos trabajando a Dios a través de nosotros.

¡Qué hermoso es leer la historia de la conversión de la madre de Angela por la fidelidad de una niña! Esa familia no tenía ni idea del impacto que salvar un alma tendría en su propia familia y en el mundo.

 

Tendemos a pensar muy poco del poder de Dios. Sin embargo, en Su amor, Él nos ofrece el gran poder que puede hacernos valientes por Cristo, fuertes bajo la persecución y perseverar a través de cualquier tarea que Dios nos da. Por nosotras mismas, vamos a tener miedo y sentirnos abrumadas, e incluso darnos por vencidas por completo. En su lugar, vamos a pedirle a Cristo que use Su poder en nuestras vidas en formas que nunca podemos imaginarnos.

 

 

Mirando a Jesús,

jen

JenThorn.com